Guanábana cuba

El exilio fue la realidad con la que vivieron sus padres durante toda su vida. Su corazón pertenece a Cuba y a los recuerdos y las memorias del hogar. Te hablaron de la isla-nación, de sus luchas y triunfos. Llenaron tus recuerdos con los sabores y los sonidos de Camagüey, Cienfuegos y Santiago de Cuba; pero tú naciste aquí. Eres estadounidense y es aquí donde echas tus raíces y capeas las tormentas de la vida. Puede que el sur de Florida esté unos grados al norte en latitud, pero comparte los sabores, sonidos y sensaciones de Cuba en su clima y gastronomía hortícola.

Nuestros suelos son finos, con problemas de fertilidad y con un pH elevado, nuestros veranos son largos y lluviosos, y nuestros inviernos y primaveras son secos y ventosos. Tenemos nuestra cuota de ciclones tropicales. Con la selección adecuada, podemos crear un paraíso florístico cubano con una gran cantidad de fruta durante todo el año. A diferencia de Cuba, el jardinero comestible del sur de Florida está bendecido con verdaderas ventajas hortícolas. En ningún otro lugar del mundo es posible adquirir árboles frutales de calidad de tan amplia diversidad y reconstruir el sueño cubano.

La comida cubana

Sin duda, las frutas constituyeron hace millones de años el primer alimento del ho para la subsistencia, cuando aún no había aprendido a cultivar la tierra y tomaba lo que la naturaleza le ofrecía gratuitamente. Con el tiempo fue adquiriendo conocimientos y comenzó a expandirlas por todo el mundo, pero las frutas cubanas son sin duda las más codiciadas.

No sólo por su valor nutritivo, sino también por su exquisito sabor y aroma. Hay muchas que se utilizan con fines industriales, es decir, en cosmética, farmacología y alimentación. Si piensa viajar a Cuba, siga leyendo para conocer más sobre las frutas típicas cubanas.

Pero no fue hasta el año 1793 cuando desembarcaron por el puerto de La Habana las primeras semillas de mango procedentes de Jamaica que se sembraron en las fincas extramuros, en las tierras de los Condes de Jibacoa, donde hoy está la Avenida Galiano.

Es un cítrico originario del sudeste asiático, pero su cultivo se ha ido extendiendo a países como Israel, islas del Caribe, países mediterráneos y a estados como Florida y California en Estados Unidos.

Temporada de aguacates en Cuba

En segundo lugar, suele ser ecológico. Desde el colapso de la Unión Soviética a finales de los años 80, Cuba dejó de recibir pesticidas e insecticidas subvencionados. Eso significa que hoy en día no se suelen utilizar productos químicos en el cultivo de la fruta.

Sólo hay una pega principal. Como la fruta es casi siempre de origen local, se está a la orden de las temporadas de cosecha. Esto significa que, cuando una fruta no es de temporada, rara vez estará disponible para consumirla fresca, aunque sí podrá encontrar la mayoría de ellas convertidas en mermeladas, pulpas o congeladas para batidos.

La fruta estará presente en prácticamente todos los menús, especialmente en forma de macedonia, zumo de frutas, ingrediente de cócteles, elemento del desayuno o utilizada para aromatizar un postre. Además, a veces se utiliza la fruta en los platos principales.

Si está de viaje y quiere comprar fruta como tentempié, tiene un par de opciones. Una es encontrar un «agromercado» cercano. O bien, en las ciudades más grandes, verá a varias personas caminando con carros cargados de fruta. En ambas opciones, comprarás al precio local. No olvides confirmar el precio y la moneda antes de pagar. La mayoría de las frutas son auténticas gangas.

La fruta verde cubana

La agricultura en Cuba ha desempeñado un papel importante en la economía durante varios cientos de años. En la actualidad, su contribución al producto interior bruto (PIB) es inferior al 10%, pero emplea a cerca del 20% de la población activa. Alrededor del 30% de la tierra del país se destina a los cultivos[1].

Antes de la Revolución Cubana de 1959, el sector agrícola de Cuba estaba orientado y dominado por la economía estadounidense. Después de la Revolución, el gobierno revolucionario nacionalizó las tierras de cultivo, y la Unión Soviética apoyó la agricultura cubana pagando precios superiores por el principal producto agrícola de Cuba, la caña de azúcar, y suministrando fertilizantes. Los soviéticos compraban el azúcar a un precio más de cinco veces superior al del mercado. El 95% de su cosecha de cítricos se exportaba a los países del Comecon. Los soviéticos proporcionaban a Cuba el 63% de sus importaciones de alimentos y el 90% de su gasolina[2].

Tras el colapso de la Unión Soviética en 1991, el sector agrícola cubano se enfrentó a un periodo muy difícil. Cuba tuvo que recurrir a métodos agrícolas sostenibles. La producción agrícola cayó un 54% entre 1989 y 1994[3]. El gobierno se propuso reforzar la biodiversidad agrícola poniendo a disposición de los agricultores una mayor gama de variedades de semillas[4]. En la década de 1990, el gobierno dio prioridad a la producción de alimentos y se centró en los pequeños agricultores[2]. A partir de 1994, permitió a los agricultores vender sus excedentes directamente a la población. Esta fue la primera medida para levantar el monopolio estatal de la distribución de alimentos[5]. Debido a la escasez de fertilizantes y pesticidas artificiales, el sector agrícola cubano se convirtió en gran medida en orgánico[6], y los organopónicos desempeñaron un papel importante en esta transición.

Por Nerea Pico

Bienvenid@, soy Nerea Pico. Te invito a leer mi blog, soy una apasionada de la naturaleza.