Por qué la energía nuclear es buena

Muchos ecologistas se han opuesto a la energía nuclear, alegando sus peligros y la dificultad de eliminar sus residuos radiactivos. Pero un autor ganador del Premio Pulitzer sostiene que la energía nuclear es más segura que la mayoría de las fuentes de energía y que es necesaria si el mundo espera reducir radicalmente sus emisiones de carbono.

A finales del siglo XVI, cuando el creciente coste de la leña obligó a los londinenses a pasarse a regañadientes al carbón, los predicadores isabelinos arremetieron contra un combustible que creían que era, literalmente, el excremento del diablo. El carbón era negro, después de todo, sucio, se encontraba en capas subterráneas -hacia el infierno, en el centro de la tierra- y olía fuertemente a azufre cuando se quemaba. El cambio al carbón, en casas que normalmente carecían de chimeneas, ya era bastante difícil; la condena abierta del clero, aunque ciertamente justificada desde el punto de vista medioambiental, complicaba y retrasaba aún más la resolución oportuna de un problema urgente en el suministro de energía.

Para demasiados ecologistas preocupados por el calentamiento global, la energía nuclear es el excremento del diablo de hoy. La condenan por su producción y uso de combustibles radiactivos y por el supuesto problema de la eliminación de sus residuos. A mi juicio, su condena de esta fuente de energía de base, eficiente y con bajas emisiones de carbono, está fuera de lugar. Lejos de ser el excremento del diablo, la energía nuclear puede ser, y debe ser, un componente importante de nuestro rescate de un mundo más caliente y meteorológicamente más destructivo.

¿Por qué es mala la energía nuclear?

La cuestión de si la energía nuclear debe considerarse una forma de energía renovable es un tema de debate constante. Las definiciones legales de energía renovable suelen excluir muchas de las tecnologías de energía nuclear actuales, con la notable excepción del estado de Utah[1]. Las definiciones de las tecnologías de energía renovable que aparecen en los diccionarios suelen omitir o excluir explícitamente la mención de las fuentes de energía nuclear, con una excepción hecha para el calor de desintegración nuclear natural generado en la Tierra[2][3].

  ¿Cuál es el significado de renovables?

El combustible más utilizado en las centrales nucleares de fisión convencionales, el uranio-235, es “no renovable” según la Administración de Información Energética; sin embargo, la organización no menciona el combustible MOX reciclado[3]. Del mismo modo, el Laboratorio Nacional de Energías Renovables no menciona la energía nuclear en su definición de “fundamentos energéticos”[4].

En 1987, la Comisión Brundtland (WCED) clasificó los reactores de fisión que producen más combustible nuclear fisible del que consumen (reactores reproductores y, si se desarrollan, energía de fusión) entre las fuentes de energía renovables convencionales, como la energía solar y la hidroeléctrica. [5] El Instituto Americano del Petróleo no considera renovable la fisión nuclear convencional, pero sí considera renovable y sostenible el combustible nuclear de los reactores reproductores, y mientras que la fisión convencional da lugar a flujos de residuos que siguen siendo preocupantes durante milenios, los residuos del combustible gastado reciclado de forma eficiente requieren un periodo de supervisión de almacenamiento más limitado, de unos mil años[6][7][8] La supervisión y el almacenamiento de los residuos radiactivos también son necesarios al utilizar otras fuentes de energía renovables, como la energía geotérmica[9].

Debate sobre la energía nuclear

La nueva energía nuclear cuesta unas 5 veces más que la energía eólica terrestre por kWh. La energía nuclear tarda de 5 a 17 años más entre la planificación y la explotación y produce una media de 23 veces más emisiones por unidad de electricidad generada. Además, genera riesgos y costes asociados a la proliferación de armas, a la fusión, al cáncer de pulmón en la minería y a los riesgos de los residuos. Las energías limpias y renovables evitan todos esos riesgos.

  Carteles de energias renovables

Hay un pequeño grupo de científicos que ha propuesto sustituir el 100% de las centrales eléctricas de combustibles fósiles del mundo por reactores nucleares como forma de resolver el cambio climático. Muchos otros proponen que la energía nuclear crezca para satisfacer hasta el 20% de todas nuestras necesidades energéticas (no sólo de electricidad). Defienden que la energía nuclear es una fuente de energía “limpia” y sin emisiones de carbono, pero no tienen en cuenta los impactos humanos de estos escenarios. Hagamos cuentas…

Una central nuclear tarda una media de 14 años y medio en construirse, desde la fase de planificación hasta su funcionamiento. Según la Organización Mundial de la Salud, unos 7,1 millones de personas mueren cada año por la contaminación del aire, y más del 90% de estas muertes se deben a la combustión relacionada con la energía. Así que cambiar nuestro sistema energético por el nuclear supondría la muerte de unos 93 millones de personas, mientras esperamos a que se construyan todas las nuevas centrales nucleares en el escenario totalmente nuclear.

Energía solar frente a energía nuclear

La tecnología para utilizar las fuerzas de la naturaleza para hacer el trabajo de abastecer las necesidades humanas es tan antigua como el primer barco de vela. Pero la atención se desvió de las fuentes renovables a medida que la revolución industrial avanzaba sobre la base de la energía concentrada encerrada en los combustibles fósiles. A ello se sumó el creciente uso de la electricidad reticulada basada en los combustibles fósiles y la importancia de las fuentes de energía portátiles de alta densidad para el transporte: la era del petróleo.

A medida que aumentaba la demanda de electricidad, con un suministro que dependía en gran medida de los combustibles fósiles, más algo de energía hidráulica y luego de energía nuclear, surgió la preocupación por las emisiones de dióxido de carbono (CO2) que contribuían al posible calentamiento global. La atención volvió a centrarse en las enormes fuentes de energía que surgen a nuestro alrededor en la naturaleza: el sol, el viento y los mares en particular. Nunca se dudó de la magnitud de éstas, el reto fue siempre aprovecharlas para satisfacer la demanda de electricidad fiable y asequible.

  Fuentes de energia renovables en el hogar

Hoy en día, muchos países están muy avanzados en el cumplimiento de ese reto, al tiempo que prueban los límites prácticos de hacerlo a partir de la energía eólica y solar (energía renovable variable, ERV). La naturaleza relativamente diluida de la energía eólica y solar hace que su aprovechamiento sea muy intensivo en materiales, muchas veces más que el de las fuentes de energía densas.

Por Nerea Pico

[email protected], soy Nerea Pico. Te invito a leer mi blog, soy una apasionada de la naturaleza.