Adaptacion de los ecosistemas

Enfoque basado en los ecosistemas

El concepto de “enfoque basado en los ecosistemas” se basa en el enfoque ecosistémico. Según el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), “el enfoque ecosistémico es una estrategia para la gestión integrada de la tierra, el agua y los recursos vivos que promueve la conservación y el uso sostenible de forma equitativa” y que aspira a mantener la estructura y el funcionamiento naturales de los ecosistemas. Los enfoques basados en los ecosistemas abordan los vínculos cruciales entre el cambio climático, la biodiversidad y la gestión sostenible de los recursos, por lo que aportan múltiples beneficios. La aplicación de estos enfoques puede contribuir tanto a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero como a la mejora de los sumideros, además de mejorar la conservación de la biodiversidad, las oportunidades de subsistencia y los beneficios sanitarios y recreativos. Por ejemplo, los ecosistemas costeros, como las marismas y las playas de barrera, proporcionan una protección natural del litoral frente a las tormentas y las inundaciones; los espacios verdes urbanos reducen el efecto isla de calor urbano y mejoran la calidad del aire; las turberas rehumedecidas (antes drenadas) evitan las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI); y la forestación con especies autóctonas ayuda a los bosques a adaptarse al cambio climático.

Gestión basada en los ecosistemas

Dentro del grupo de Cambio de Ecosistemas, examinamos cómo puede utilizarse el enfoque de las vías de adaptación en situaciones en las que el cambio climático está provocando cambios importantes en los ecosistemas: su estructura, su funcionamiento y las especies que los componen. En un clima cálido y seco, los incendios forestales son más frecuentes y graves y pueden transformar la composición de la vegetación forestal. La disminución de las precipitaciones y el aumento de la evaporación se traducen en un menor flujo de agua hacia los ríos y los humedales. En las regiones montañosas, hay menos nevadas y deshielos, lo que cambia permanentemente la temperatura y el equilibrio hídrico del paisaje.

  ¿Qué son los factores abióticos y sus características?

¿Cómo se traducen estos cambios en los procesos biofísicos que sustentan el funcionamiento de los ecosistemas en cambios en los beneficios que las personas obtienen del mundo natural? ¿Cómo pueden responder los gestores a estos cambios? ¿Qué opciones tienen las personas que dependen de los servicios de los ecosistemas para su subsistencia?

Gestión de los ecosistemas

La adaptación basada en los ecosistemas (EbA) es el uso de la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas para apoyar a las comunidades a adaptarse a la vida en un sistema climático menos predecible. Las inversiones en la gestión, restauración y rehabilitación de los ecosistemas y sus servicios son inversiones en las comunidades que dependen de ellos.

Los esfuerzos de adaptación basados en los ecosistemas pueden reducir las inundaciones, mejorar la calidad del agua y del suelo y contribuir a las oportunidades de subsistencia. Aportan beneficios a la sociedad y al medio ambiente al mismo tiempo, y son una forma importante de salvaguardar el desarrollo frente al cambio climático.

Proyectos de adaptación basados en los ecosistemas

El cambio climático afecta a muchos sectores y regiones de toda Europa. Los enfoques basados en los ecosistemas para la adaptación al cambio climático y la reducción del riesgo de catástrofes son ampliamente aplicables y, por tanto, muy variados. Abarcan varios conceptos relacionados, como las soluciones basadas en la naturaleza (NbS), la infraestructura verde (GI) y la infraestructura azul, la adaptación basada en los ecosistemas (EbA), las medidas naturales de retención de agua (NWRM) y los enfoques basados en los ecosistemas para la reducción del riesgo de desastres (eco-DRR). El informe de la AEMA sobre soluciones basadas en la naturaleza en Europa ofrece una visión detallada de los diferentes conceptos.

  Concepto de los ecosistemas

Estos conceptos tienen en común que pretenden aumentar la resiliencia social y medioambiental mediante la restauración, el mantenimiento y la mejora de los ecosistemas y, por tanto, la mejora de sus servicios a la sociedad, como la retención de agua y la prevención de la erosión del suelo, las inundaciones y las sequías.

Los enfoques basados en los ecosistemas responden a varios objetivos políticos medioambientales y sectoriales (por ejemplo, en relación con la biodiversidad, la calidad del agua o la gestión agrícola y forestal) y generan múltiples beneficios socioeconómicos que a menudo van más allá de las soluciones técnicas.