Definición de ecosistema biología un nivel

Los entornos polares presentan una gran biodiversidad a escala espacio-temporal, así como a diferentes niveles de organización biológica, desde el nivel molecular hasta el ecosistema completo. Los recientes y rápidos cambios climáticos y ambientales hacen urgente la comprensión de la respuesta de las comunidades biológicas a estos cambios, y su impacto a corto y largo plazo. En este contexto, los investigadores del ISP estudian los diferentes aspectos bioecológicos de los ecosistemas marinos y terrestres de ambos polos. Sus investigaciones se desarrollan en torno a cuatro grandes campos de investigación, a menudo interconectados.

Las comunidades biológicas polares están fuertemente influenciadas por varios factores locales concomitantes a las bajas temperaturas, como la sequedad, la cubierta de hielo, la escasa disponibilidad de nutrientes, la exposición a la radiación solar nociva (por ejemplo, la radiación UV-B), los períodos de luz extremadamente variables y, en casos específicos, las altas salinidades y el estrés osmótico. La biodiversidad garantiza el funcionamiento de todos los ecosistemas, por lo que el estudio de las propiedades y la evolución temporal del ecosistema polar tiene una importancia fundamental para mejorar nuestro conocimiento de su estado actual y predecir su evolución futura, especialmente a la luz del cambio climático. El análisis y seguimiento de la biodiversidad de las comunidades biológicas y su dinámica ecológica constituyen el punto central de este tema de investigación. Resulta especialmente interesante el estudio de los mecanismos de adaptación morfofuncional que adoptan los organismos polares para sobrevivir en condiciones extremas.

Diferentes ecosistemas

Un ecosistema (o sistema ecológico) está formado por todos los organismos y el entorno físico con el que interactúan[2]: 458 Estos componentes bióticos y abióticos están vinculados entre sí a través de los ciclos de nutrientes y los flujos de energía. La energía entra en el sistema a través de la fotosíntesis y se incorpora al tejido vegetal. Al alimentarse de las plantas y entre sí, los animales desempeñan un papel importante en el movimiento de la materia y la energía a través del sistema. También influyen en la cantidad de biomasa vegetal y microbiana presente. Al descomponer la materia orgánica muerta, los descomponedores devuelven el carbono a la atmósfera y facilitan el ciclo de los nutrientes al convertir los nutrientes almacenados en la biomasa muerta en una forma que puede ser utilizada fácilmente por las plantas y los microbios.

  Esquema de los grandes ecosistemas

Los ecosistemas están controlados por factores externos e internos. Los factores externos, como el clima, el material parental que forma el suelo y la topografía, controlan la estructura general de un ecosistema, pero no están influidos por él. Los factores internos están controlados, por ejemplo, por la descomposición, la competencia de las raíces, el sombreado, las perturbaciones, la sucesión y los tipos de especies presentes. Mientras que las entradas de recursos suelen estar controladas por procesos externos, la disponibilidad de estos recursos dentro del ecosistema está controlada por factores internos. Por lo tanto, los factores internos no sólo controlan los procesos del ecosistema, sino que también son controlados por ellos.

Ejemplos de ecosistemas

Un punto clave es cómo varían estacionalmente las cianobacterias fotosintéticas y las algas eucariotas y cómo se aclimatarán a las futuras condiciones oceánicas. Estos estudios deben realizarse en un contexto de red alimentaria, ya que toda la biosfera marina está interconectada, y en un contexto evolutivo, ya que cada organismo posee una larga historia de adaptación, adaptaciones que continuarán a medida que los ecosistemas cambien.

Estamos mucho en el campo. Esta foto es de justo antes de una expedición en el Pacífico Norte: Alex y su equipo con otros miembros del personal del OEB y colaboradores del laboratorio Orphan (Instituto Tecnológico de California).

Los modelos biogeoquímicos y ecológicos globales dependen de la comprensión de la biología de los organismos y de las interacciones que se producen en las redes alimentarias marinas. Los microbios marinos realizan la mayor parte de la fotosíntesis marina y muchas otras funciones. A medida que los ecosistemas oceánicos cambian, un problema clave para la humanidad es que la mediación microbiana de los flujos de carbono (incluida la captación de CO2 atmosférico) y las interacciones específicas siguen sin estar resueltas y, por lo tanto, las capacidades de predicción son todavía débiles.

  Influencia de los factores bioticos y abioticos en los ecosistemas

Servicios de los ecosistemas

¿Qué vive en el bosque? Fíjate bien en este ecosistema. Obviamente, hay ciervos y muchos tipos de plantas. Pero hay organismos que viven allí y que no se ven en la foto. Hay muchos otros animales, como conejos, ratones e innumerables insectos. También hay bacterias y hongos. Si añadimos los aspectos no vivos de la zona, como el agua, tenemos un ecosistema. El ecosistema La ecología es el estudio de cómo los seres vivos interactúan entre sí y con su entorno. Es una rama importante de la biología, pero tiene áreas que se solapan con la geografía, la geología, la climatología y otras ciencias. El estudio de la ecología comienza con dos conceptos fundamentales en la ecología: el ecosistema y sus organismos. Los organismos son seres vivos individuales. A pesar de su enorme diversidad, todos los organismos tienen las mismas necesidades básicas: energía y materia. Éstas deben obtenerse del medio ambiente. Por tanto, los organismos no son sistemas cerrados. Dependen de su entorno y se ven influidos por él. El entorno incluye dos tipos de factores: abióticos y bióticos.

Por Nerea Pico

[email protected], soy Nerea Pico. Te invito a leer mi blog, soy una apasionada de la naturaleza.