Amenazas para el ecosistema marino

Skip to main contentSkip to navigationAnuncioLas cinco mayores amenazas para nuestro mundo natural… y cómo podemos detenerlas Las mayores amenazas para nuestro mundo natural Ilustración: Charlotte Ager/The GuardianLas mayores amenazas para nuestro mundo natural Ilustración: Charlotte Ager/The GuardianDesde el uso destructivo de la tierra hasta las especies invasoras, los científicos han identificado los principales motores de la pérdida de biodiversidad, para que los países puedan actuar colectivamente para hacerles frente

y la pesca y la extracción de suelos y agua están afectando negativamente a los ecosistemas.  En los entornos marinos, la sobrepesca se considera el factor más grave de la pérdida de biodiversidad.  Una cuarta parte de las pesquerías comerciales del mundo están sobreexplotadas, según una Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de 2005.  3. La crisis climática está desmantelando los ecosistemas a todos los niveles. Los fenómenos meteorológicos extremos, como las tormentas tropicales y las inundaciones, están destruyendo los hábitats.  El aumento de las temperaturas también está cambiando el calendario de los acontecimientos naturales, como la disponibilidad de insectos y el momento en que las aves incuban sus huevos en primavera. La distribución de las especies y su área de distribución también están cambiando.  4. Muchos tipos de contaminación están aumentando. En los entornos marinos, la contaminación por escorrentía agrícola (principalmente nitrógeno y fósforo) causa un enorme daño a los ecosistemas. Las escorrentías agrícolas provocan floraciones de algas tóxicas e incluso “zonas muertas” en las zonas más afectadas.  La contaminación por plásticos marinos se ha multiplicado por diez desde 1980,

Amenazas a los servicios de los ecosistemas

ResumenLas respuestas de los ecosistemas al estrés inducido por el hombre varían en el espacio y el tiempo, porque tanto los factores de estrés como las vulnerabilidades de los ecosistemas varían en el espacio y el tiempo. En la actualidad, las evaluaciones del impacto en los ecosistemas tienen en cuenta principalmente la variación de los factores de estrés, sin considerar la variación de la vulnerabilidad de los ecosistemas. Hemos desarrollado un método para abordar la variación de la vulnerabilidad de los ecosistemas mediante la cuantificación de las distribuciones de vulnerabilidad de los ecosistemas (DVE) basadas en datos de seguimiento de la composición de las especies locales y las condiciones ambientales. El método incorpora la variación espacial de las variables abióticas y bióticas para cuantificar la variación de las respuestas entre especies y ecosistemas. Demostramos que las EVD pueden derivarse a partir de una selección de ubicaciones, datos de seguimiento existentes y un límite de impacto seleccionado, y pueden utilizarse en la identificación y clasificación de factores de estrés para una región. Un estudio de caso sobre los ecosistemas de agua dulce de Ohio, con los peces de agua dulce como grupo de especies objetivo, mostró que el deterioro del hábitat físico y las cargas de nutrientes ocupaban los primeros puestos como factores de estrés actuales, con pérdidas de especies superiores al 5% en al menos el 6% de las localidades. Las EVD complementan los enfoques existentes de evaluación y gestión de los factores de estrés, que suelen tener en cuenta únicamente la variabilidad de los factores de estrés, al tener en cuenta la variación de la vulnerabilidad de los ecosistemas que responden.

  ¿Qué diferencia existe entre el flujo de materia y energía en los ecosistemas?

¿Cuáles son las principales amenazas para el medio ambiente?

Un medio ambiente sano favorece la salud de la fauna. Las amenazas del siglo XXI a nuestro medio ambiente -incluyendo las especies invasoras, las enfermedades, la contaminación y el calentamiento del clima- están poniendo en riesgo a las poblaciones de fauna silvestre. La National Wildlife Federation une a los estadounidenses para hacer frente a estas amenazas medioambientales y proteger nuestra vida silvestre y sus hábitats. Al hacerlo, no sólo ayudamos a que nuestra vida silvestre prospere, sino que también ayudamos a que la gente tenga una vida más saludable.

Rachel Carson llamó la atención sobre los peligros ecológicos del uso de plaguicidas en 1962, lo que desencadenó una preocupación por el medio ambiente que sigue vigente en la actualidad. A medida que la población de nuestro país sigue creciendo, nuestro medio ambiente se enfrenta a una presión cada vez mayor. La National Wildlife Federation está luchando por políticas más firmes para hacer frente a las amenazas modernas y restaurar la salud de las poblaciones silvestres, desde la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y el aumento de la captura de carbono, hasta la protección de las poblaciones en riesgo de los productos químicos tóxicos, los contaminantes y los invasores no nativos. También buscamos formas innovadoras de resolver los problemas actuales y evitar que surjan nuevas amenazas.

Amenazas humanas a los ecosistemas

Sin embargo, a pesar de su importancia, la biodiversidad de la Tierra ha disminuido considerablemente en las últimas décadas. De hecho, entre 1970 y 2016, la población de especies de vertebrados se redujo un 68% de media en todo el mundo. Cuál es la causa de este declive global?

  Ecosistemas acuaticos estuarios

WWF utiliza el Índice del Planeta Vivo (IPV) para medir la biodiversidad en todo el mundo. Utilizando datos de más de 4.000 especies diferentes, el LPI hace un seguimiento de la abundancia de mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios en todo el mundo.

A pesar de que las tasas de pérdida varían según las regiones, está claro que, en general, la biodiversidad está en declive. ¿Cuáles son los principales factores que provocan esta pérdida y cómo difieren estas amenazas de una región a otra?

En general, los cambios en el uso de la tierra y el mar representan la mayor parte de la pérdida, con una media del 50% de las amenazas registradas para la biodiversidad. Esto tiene sentido si se tiene en cuenta que cada dos segundos desaparece aproximadamente un acre de selva tropical de la Tierra.

En América Latina y el Caribe, el cambio climático ha sido una amenaza mayor para la biodiversidad que en otras regiones, y esto está posiblemente relacionado con un aumento de los desastres naturales. Entre 2000 y 2013, la región experimentó 613 eventos climáticos e hidrometeorológicos extremos, desde tifones y huracanes hasta inundaciones repentinas y sequías.

Por Nerea Pico

[email protected], soy Nerea Pico. Te invito a leer mi blog, soy una apasionada de la naturaleza.