Características del hábitat acuático

Nuestra sección semanal “Llena tu Kete” te proporcionará algunas actividades divertidas sobre la naturaleza basadas en nuestro tema semanal. Como esta semana está basada en los ecosistemas fluviales, vamos a “profundizar” en los ecosistemas fluviales, aprendiendo sobre la salud de los cursos de agua, las criaturas que viven en el río y sus alrededores, cómo los ríos se conectan con nuestro bienestar, y siguiendo nuestro awa local desde “las montañas hasta el mar”.

DÍA 1: Investiga la salud de los cursos de agua localesHay muchos métodos diferentes que puedes utilizar para averiguar si tu curso de agua está sano. Pueden ir desde la simple observación de la vía fluvial hasta la práctica de la ciencia.  Empieza observando tu awa/roto (río/lago) y ten en cuenta las 4 C: limpio, claro, fresco y cubierto. A continuación, puedes pensar en el mauri de tu curso de agua. ¿Qué tan vivo se siente? ¿Cómo se siente al lado del wai?  Si tu arroyo no tiene el aspecto que crees que podría tener, AQUÍ tienes una actividad que te hará pensar en ello.  Si quieres investigar de cerca tu cauce utilizando la ciencia, puedes mirar AQUÍ como punto de partida.  Una vez que hayas recogido algunos datos sobre tu vía fluvial, puedes registrarlos para que otros científicos puedan verlos y ayudarte con los siguientes pasos. AQUÍ hay un lugar donde puedes registrar tus datos.

Importancia del hábitat acuático

Los anfibios y los reptiles también pueden ser protagonistas de un ecosistema acuático. Los tipos concretos de organismos que viven en un determinado ecosistema acuático dependerán del tipo exacto de ecosistema del que estemos hablando.

  Ecosistemas mediterráneos de alta montaña

El ecosistema marino es el nombre que recibe la comunidad de organismos que viven en el mar. Sin embargo, también podemos definir diferentes tipos de ecosistemas marinos. En las profundidades del fondo marino, por ejemplo, viven comunidades de animales y plantas que nunca ven la luz y que obtienen su energía de los géiseres de azufre que brotan del núcleo de la Tierra. Más cerca de la superficie, donde penetra la luz del sol, tenemos diferentes ecosistemas formados por ballenas, focas, peces y algas que viven en comunidades distintas a las de las profundidades marinas que acabamos de describir. En la superficie del mar y en el aire que lo rodea, podemos encontrar muchas aves marinas diferentes (incluyendo alcatraces, albatros y gaviotas); algunas de estas aves se sumergen bajo la superficie del mar, mientras que otras prefieren flotar sobre ella.

Animales del hábitat acuático

El agua dulce es un recurso estratégico del que depende la sociedad humana. El agua se consume para el consumo, los usos industriales y el riego, y la regulación del caudal es fundamental para la generación de energía y la protección contra las inundaciones. Los ecosistemas acuáticos proporcionan peces y otros recursos alimentarios, así como recursos recreativos, muy valorados por las comunidades. Todos estos usos dependen no sólo de una cantidad suficiente de agua, sino también de su calidad, es decir, de sus características físicas y químicas. A medida que vamos adquiriendo un mayor conocimiento científico de los ecosistemas acuáticos, resulta evidente que la calidad de los mismos influye no sólo en la biota acuática residente, sino también en la calidad de una masa de agua como recurso hídrico. Estas interacciones pueden representarse como ecosistemas acuáticos sanos que proporcionan “bienes y servicios” a los demás usuarios de los recursos hídricos, como se muestra en la figura 1.

  Ecosistemas acuaticos tiburon

Se prevé que la expansión de las sociedades humanas y el desarrollo económico asociados a las limitaciones en la cantidad y calidad del agua se agraven. No habrá fórmulas mágicas, soluciones rápidas ni respuestas sencillas a los retos de los recursos hídricos que se avecinan. Será necesario reestructurar, optimizar y ajustar los sistemas de recursos hídricos existentes para alcanzar múltiples objetivos, así como aumentar la eficiencia del riego y otros usos consuntivos (Postel, 1997). En Estados Unidos, los gobiernos federales, estatales y locales ofrecen una infraestructura para poner en marcha cambios a una escala acorde con la de las grandes cuencas fluviales. Se han dado algunos pasos en esta dirección, como el reciente acuerdo histórico que regula el caudal del río Colorado para alcanzar objetivos ecológicos y de generación de energía. La infraestructura gubernamental y el compromiso con los múltiples objetivos son activos importantes, pero son, por sí solos, insuficientes para afrontar los retos de los recursos hídricos del futuro. Está claro que estos activos deben ir acompañados de un mayor conocimiento en todos los aspectos de las ciencias e ingeniería acuáticas.

Hábitats acuáticos

Una vez introducidas, las poblaciones de especies acuáticas invasoras pueden crecer rápidamente porque no tienen depredadores naturales en su nuevo entorno. Como resultado, pueden superar a las especies autóctonas y perjudicarlas. Incluso pueden alterar los hábitats hasta hacerlos inhóspitos para las especies autóctonas. Esto es especialmente preocupante para las especies en riesgo.

Además de las identificadas actualmente, continuamente llegan a nuestras fronteras nuevas especies acuáticas invasoras por aire, agua o tierra. El aumento de los volúmenes comerciales y la reducción de los tiempos de envío han contribuido a aumentar los niveles de introducción de plagas en todo el mundo. Los pedidos por correo y las ventas por Internet también han aumentado el riesgo de estas introducciones.

Por Nerea Pico

[email protected], soy Nerea Pico. Te invito a leer mi blog, soy una apasionada de la naturaleza.