3

Para esta revisión, nos centramos en la necromasa derivada heterotróficamente (desde las bacterias hasta las ballenas) con énfasis en la carroña animal, y también reconocemos que el estiércol, los desechos y otras formas de tejido animal (por ejemplo, los gametos) contribuyen al conjunto de recursos más amplio (Subalusky et al., 2015; Dutton et al., 2018; Subalusky y Post, 2018; Benbow et al., 2019). Para un argumento informativo sobre la importancia de las formas de materia orgánica particulada derivadas de los egestágenos para los presupuestos energéticos de las zonas pelágicas de los ecosistemas lacustres, dirigimos a los lectores a Wetzel (1995).

La mayoría de los estudios sobre la ecología de la carroña se han realizado en ecosistemas terrestres. Aquí proporcionamos ejemplos de hábitats terrestres para mostrar el potencial de la carroña en los ecosistemas, que puede ser potencialmente transferido a las condiciones acuáticas. En los sistemas terrestres, a menudo se ha pensado que la carroña contribuye de forma marginal a la energía del ecosistema (Swift et al., 1979; Barton et al., 2019). Sin embargo, Barton et al. (2019) argumentan que, debido a la alta tasa de rotación de la carroña, los cadáveres han sido históricamente poco estudiados, ya que se reciclan rápidamente en el ecosistema y están ocultos a la observación; por lo tanto, se ha presumido que tienen una contribución insignificante al flujo de energía y nutrientes en los ecosistemas. Este punto de vista es plausible porque históricamente ha sido difícil cuantificar las tasas naturales de descomposición de la carroña en los ecosistemas, por lo que la producción relativa de energía de la carroña en comparación con la producción de una cantidad equivalente de necromasa vegetal puede ser desproporcionada y subestimada (Barton et al., 2019). Como ejemplo (véase la revisión de Scott, 1998), se ha demostrado que los escarabajos enterradores eliminan y ocultan el 91% de los cadáveres de mamíferos pequeños (21-210 g) expuestos mediante enterramiento en una media de 1,4 días (Trumbo, 1992). En el mismo estudio, el 22,7% de los cadáveres expuestos fueron comidos o eliminados por carroñeros vertebrados. Este ejemplo demuestra la rapidez con la que las pequeñas carroñas pueden ser eliminadas de la observación de los científicos.

  Ecosistemas marinos playas

Tipos de ecosistemas acuáticos ppt

AntecedentesLos microplásticos son contaminantes de agua dulce de interés emergenteEntre las múltiples presiones humanas sobre los ecosistemas acuáticos, la acumulación de residuos plásticos es una de las más evidentes pero menos estudiadas. Aunque los plásticos generan notables beneficios para la sociedad [[1]], nuestra “era del plástico” tiene sus inconvenientes. La durabilidad, el uso insostenible y la gestión inadecuada de los residuos provocan una gran acumulación de plásticos en los hábitats naturales [[2]]. En el medio marino, los plásticos de diversos tamaños y orígenes son omnipresentes y afectan a numerosas especies que se enredan en ellos o los ingieren [[3]].En condiciones ambientales, los artículos de plástico de mayor tamaño se degradan en los denominados microplásticos (MP), fragmentos que suelen tener un diámetro inferior a 5 mm (véase la Tabla 1 para más información). Además de estos productos de degradación (MP secundarios), los MP también pueden producirse como tales (MP primarios). Por ejemplo, los MP se utilizan intencionadamente como pellets de resina (materia prima para la fabricación de productos de plástico) o como ingrediente de productos de cuidado personal (por ejemplo, exfoliantes y geles de ducha).Tabla 1

El aire es un ecosistema

El Área del Patrimonio Mundial de los Trópicos Húmedos cuenta con una gran variedad de ecosistemas acuáticos: arroyos rápidos que fluyen desde las cimas de las montañas, ríos rápidos que caen en cascada a través de desfiladeros y cascadas, ríos costeros serpenteantes y humedales asociados, comunidades de manglares y estuarios. La mayoría son ecosistemas de agua dulce, pero las comunidades de manglares costeros y los sistemas de estuarios albergan ecosistemas tanto de agua dulce como de agua salada.

  Ecosistemas forestales asturias

Pequeñas zonas del Área del Patrimonio Mundial pueden incluir también especies marinas en los sistemas de manglares y estuarios y mamíferos marinos como las tortugas que anidan en las dunas sobre la playa. El límite del Área llega hasta la marca de agua baja. Algunas especies de agua dulce, como el barramundi y la anguila, pasan parte de su ciclo vital en el medio marino. Estos valores acuáticos son compartidos con el Área del Patrimonio Mundial de la Gran Barrera de Arrecifes adyacente.

La biorregión está drenada por 13 grandes sistemas fluviales, la mayoría de los cuales desaguan hacia el este en la zona del Patrimonio Mundial de la Gran Barrera de Coral y están vinculados a los ecosistemas marinos de ésta. Hay 30 humedales de importancia nacional identificados en la biorregión de los Trópicos Húmedos. Los sistemas de agua dulce de los Trópicos Húmedos contienen una biodiversidad extremadamente rica. Por ejemplo, 80 de las 190 especies australianas de peces de agua dulce se encuentran en los trópicos húmedos. Los sistemas de agua dulce son el hábitat preferido de 30 especies de ranas, 16 de reptiles y 73 de aves.

Ecosistema acuático en un frasco

No hay duda de que hemos entrado en el Antropoceno para los ecosistemas de agua dulce. Las referencias a la “escasez de agua” comenzaron a aumentar en las publicaciones inglesas a principios del siglo pasado, pero su prevalencia disminuyó en la década de 1970, asociada a un aumento del uso del término “crisis del agua” (Figura 1). A lo largo de este periodo, el término “demanda de agua” ha seguido aumentando su prevalencia y la “crisis global del agua” ha surgido como un nuevo apelativo para el siglo XXI. Es improbable que nuestro enfoque anterior de la gestión del agua pueda satisfacer las crecientes necesidades humanas de agua ante el cambio acelerado de nuestros ecosistemas de agua dulce, y mucho menos que pueda hacer frente a las consecuencias del continuo deterioro del medio ambiente.

  Ecosistemas de aranjuez

El objetivo de este artículo sobre el “gran reto” es poner de relieve lo que se puede hacer para abordar estos problemas, desde las iniciativas de gobernanza a escala mundial hasta las acciones sobre el terreno a escala local, destinadas a atajar los problemas en su origen. También deseo explorar qué más podemos hacer para mejorar el compromiso entre las disciplinas científicas y técnicas con intereses en la gestión del agua dulce, y comunicar más eficazmente la causa y la consecuencia de estos problemas, y las posibles soluciones a ellos, a los responsables de la toma de decisiones y a la comunidad en general.

Por Nerea Pico

[email protected], soy Nerea Pico. Te invito a leer mi blog, soy una apasionada de la naturaleza.