Partes de una flor

Las estructuras externas de las plantas, como las hojas, los tallos, las raíces, las flores, los frutos y las semillas, se conocen como órganos vegetales. Cada órgano es un grupo organizado de tejidos que trabajan juntos para realizar una función específica. Estas estructuras pueden dividirse en dos grupos: reproductivas sexuales y vegetativas.  Las partes reproductoras sexuales producen semillas; incluyen los botones florales, las flores, los frutos y las semillas.

La reproducción sexual es la única función de las flores, a menudo la parte más vistosa de una planta. La belleza y la fragancia de las flores no han evolucionado para complacer a los humanos, sino para atraer a los polinizadores (insectos o pájaros), que son fundamentales en el proceso de reproducción.

El sistema de nomenclatura de plantas que utilizamos hoy en día fue desarrollado por Carl von Linné (Linneo) y se basa en las flores, en las partes reproductivas de las plantas o en ambas. Una de las razones del éxito de su sistema es que las flores son la parte de la planta menos influenciada por los cambios ambientales. Por ello, el conocimiento de las flores y sus partes es esencial para cualquier persona interesada en la identificación de plantas.

El estambre es el órgano reproductor masculino. Está formado por un saco de polen (antera) y un largo filamento de soporte. Este filamento mantiene la antera en posición, haciendo que el polen esté disponible para su dispersión por el viento, los insectos o los pájaros.

  Partes de una flor tipica

Nombres de las partes de la flor

El nombre de Guanacaste proviene de la lengua azteca quaitil = árbol y nacaztli = oreja, es decir, árbol de las orejas. Flores blancas, agrupadas en inflorescencias pequeñas y esféricas, con estambres muy largos (similares a las flores de la dorilona).- MENAFN, 7 mar. 2020

Las flores de un racimo se desarrollan en tallos cortos de aproximadamente la misma longitud a distancias iguales a lo largo de un eje no ramificado y alargado, como se muestra en el lirio del valle. Esta inflorescencia podría recordar a un racimo de uvas y, de hecho, su nombre proviene del latín racemus, que significa precisamente eso, “un racimo de uvas”.

El racimo de flores de una umbela crece a partir de un centro común y forma una superficie plana o curva. Se asemeja a la estructura acanalada de una sombrilla al revés o al derecho, que puede verse en el algodoncillo o el encaje de la reina Ana.

Aunque los tallos de las flores de un corimbo crecen a diferentes niveles a lo largo de un tallo principal, siguen alcanzando aproximadamente la misma altura, como la de una umbela. La inflorescencia de la milenrama crece de esta manera.

Función del pistilo

Dale realiza una prueba para comprender mejor las flores perfectas del penstemon. El día en que una flor se abre por completo, retira los estambres de una flor con una pinza y luego cubre la flor. Marca la flor que ha probado. Semanas más tarde, revisa esta planta y descubre que ha producido semillas.

Basándose en lo que aprendió de su experimento de eliminación de estambres, Dale decide probar un nuevo método de cultivo de plantas. Antes de que la flor esté completamente abierta, Dale coge cuidadosamente los pétalos y los retira. La única parte que queda de la flor es el pistilo. A continuación, Dale realiza las operaciones que se muestran en las imágenes siguientes.

  Partes de la flor de la marihuana

Estambres

En las espermatófitas, los óvulos, tras la fecundación, dan lugar a las semillas. Es esencial comprender los mecanismos que controlan el número y el desarrollo de los óvulos, ya que en última instancia determinan el número final de semillas y, por tanto, el rendimiento de las plantas de cultivo. En Arabidopsis thaliana, los óvulos surgen lateralmente de un tejido meristemático dentro del carpelo denominado placenta. Para determinar correctamente el número de óvulos, es necesario establecer con precisión las posiciones en las que surgen los primordios de los óvulos y, por lo tanto, también se requiere una definición estricta de los límites entre los óvulos. En las últimas décadas, se han identificado algunos factores que intervienen en la determinación del número de óvulos. Recientemente, las hormonas vegetales también se han revelado como actores fundamentales en el control del inicio de la formación de los óvulos. En esta revisión resumimos los conocimientos actuales sobre los mecanismos moleculares y hormonales que controlan la formación de óvulos en Arabidopsis thaliana.

Los frutos son una importante adquisición evolutiva de las plantas con flor (Angiospermas). Probablemente evolucionaron para proteger las semillas en desarrollo y para asegurar la dispersión de las mismas (Knapp, 2002). Los frutos proceden principalmente del gineceo maduro fecundado, aunque, especialmente en los frutos carnosos, con frecuencia se han reclutado componentes florales adicionales. El gineceo (o pistilo), el órgano reproductor femenino, se compone de un solo carpelo o de varios carpelos que a menudo están fusionados. Los carpelos son esenciales para la reproducción sexual de las plantas porque albergan los óvulos y, tras la fecundación, el carpelo se convierte en el fruto que protege, nutre y finalmente dispersa las semillas.

Por Nerea Pico

[email protected], soy Nerea Pico. Te invito a leer mi blog, soy una apasionada de la naturaleza.