Ecosistemas marinos destruidos

Destrucción del hábitat de los arrecifes de coral y otros animales marinos

Los ecosistemas marinos son los mayores ecosistemas acuáticos de la Tierra y existen en aguas con un alto contenido de sal. Estos sistemas contrastan con los ecosistemas de agua dulce, que tienen un menor contenido de sal. Las aguas marinas cubren más del 70% de la superficie de la Tierra y representan más del 97% del suministro de agua del planeta[1][2] y el 90% del espacio habitable de la Tierra[3] El agua de mar tiene una salinidad media de 35 partes por mil de agua. La salinidad real varía entre los distintos ecosistemas marinos[4]. Los ecosistemas marinos pueden dividirse en muchas zonas según la profundidad del agua y las características de la costa. La zona oceánica es la gran parte abierta del océano donde viven animales como las ballenas, los tiburones y el atún. La zona bentónica está formada por los sustratos situados bajo el agua, donde viven muchos invertebrados. La zona intermareal es el área entre las mareas altas y bajas. Otras zonas cercanas a la costa (neríticas) pueden ser las marismas, las praderas marinas, los manglares, los sistemas intermareales rocosos, las marismas, los arrecifes de coral y las lagunas. En las aguas profundas, puede haber respiraderos hidrotermales donde las bacterias quimiosintéticas del azufre forman la base de la red alimentaria.

Destrucción de la vida marina en Filipinas

Aunque el ecosistema marino atrae nuestra atención por diferentes razones, el hecho es que el aumento constante del nivel de contaminantes ha degradado las masas de agua en todo el mundo hasta niveles de daño irreparable. Los estudios explican que el 80% de la contaminación marina se origina en tierra, en diferentes formas de contaminantes, sobre todo como resultado de diversas actividades humanas. Aunque la contaminación por plásticos es la mayor amenaza, la lista de contaminantes para el medio marino sigue siendo larga, con aguas residuales, pesticidas, productos químicos industriales y otras basuras.

  Tipos de ecosistemas de sierra nevada

Es cierto que, a pesar de que se han tomado numerosas medidas para mitigar los efectos de la contaminación marina, todavía queda un largo camino por recorrer para proteger y conservar nuestras masas de agua. Tan importante como encontrar formas de limpiar nuestros océanos y lagos, crear conciencia entre la gente hacia la protección y conservación del medio ambiente marino es también un esfuerzo crucial. Y ser consciente de un problema significa conocer la cuestión desde la base. Así, para prevenir la contaminación marina, hay que conocer los contaminantes que suponen una amenaza para el ecosistema y las fuentes en las que se originan.

Cómo está destruyendo el hombre el océano

Actividades como el tendido de gasoductos, la pesca de arrastre, las perforaciones petrolíferas e incluso el enterramiento de cables de Internet en las profundidades marinas están destruyendo los ecosistemas marinos. Pero los estudios han demostrado que la reintroducción de algas y corales en estos hábitats podría evitar los peores efectos y recuperar la vida marina.

Salud15 de febrero de 2022El Plan “Vencer el Cáncer” de Europa y la Misión de la UE sobre el Cáncer dan un impulso real para abordar toda la vía de la enfermedadLa Directora General Adjunta de la UE, Joanna Drake, expone los planes de Europa para mejorar la vida de los pacientes con cáncer.

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  Mini ecosistemas acuaticos

Cómo evitar la destrucción del hábitat marino

Cada reclamación del mar destruye un hábitat subacuático al construir sobre una masa de agua o encerrarla. Una alta densidad de reclamaciones en pequeñas zonas de fondo poco profundas representa una forma importante, cuantitativamente, de daño al medio ambiente subacuático. La destrucción causada es irreversible.

Cualquier evaluación de los efectos negativos de las reclamaciones al mar sobre los ecosistemas marinos suele percibirse como hostil al desarrollo. Por ello, son pocos los estudios que se han ocupado de este tema conflictivo y políticamente sensible, y apenas se han invertido fondos o recursos humanos en él. En consecuencia, a menudo se descuida el análisis del impacto total de los desarrollos en las tierras recuperadas.

El ecosistema pelágico es el del mar abierto. La cadena alimentaria se basa en el plancton vegetal (células vegetales microscópicas utilizadas por el plancton animal, que es aprovechado por peces pelágicos como las anchoas y las sardinas, que a su vez alimentan a los grandes depredadores: atunes, delfines, etc.). Estos ambientes se extienden por toda la superficie de los mares y océanos, en la zona superficial bien iluminada (principalmente la zona situada entre 0 y -100 m).