Ejemplos de ecosistemas de agua salada

Al igual que los biomas terrestres, los biomas acuáticos están influidos por una serie de factores abióticos. Sin embargo, el medio acuático -el agua- tiene propiedades físicas y químicas diferentes a las del aire. Incluso si el agua de un estanque u otra masa de agua es perfectamente clara (no hay partículas en suspensión), el agua, por sí sola, absorbe la luz. A medida que se desciende en una masa de agua profunda, habrá una profundidad a la que la luz solar no pueda llegar. Aunque hay algunos factores abióticos y bióticos en un ecosistema terrestre que pueden oscurecer la luz (como la niebla, el polvo o los enjambres de insectos), normalmente no son características permanentes del entorno. La importancia de la luz en los biomas acuáticos es fundamental para las comunidades de organismos que se encuentran tanto en los ecosistemas de agua dulce como en los marinos. En los sistemas de agua dulce, la estratificación debida a las diferencias de densidad es quizás el factor abiótico más crítico y está relacionado con los aspectos energéticos de la luz. Las propiedades térmicas del agua (tasas de calentamiento y enfriamiento) son importantes para el funcionamiento de los sistemas marinos y tienen un gran impacto en el clima global y los patrones meteorológicos. Los sistemas marinos también están influenciados por los movimientos físicos del agua a gran escala, como las corrientes; éstos son menos importantes en la mayoría de los lagos de agua dulce.

¿En qué se diferencian las zonas de los ecosistemas de agua salada?

En la naturaleza existen diferentes tipos de ecosistemas según sus características y su entorno principal. Hoy nos vamos a centrar en hablar de los ecosistemas acuáticos. Aquí encontramos todo tipo de seres vivos cuya actividad y vida se establece dentro de un hábitat que está cubierto por el agua. Los ecosistemas acuáticos cubren aproximadamente el 70% de la superficie terrestre. Su importancia hace que el ser humano dependa en gran medida de estos ecosistemas.

  Ciencia de los ecosistemas

El elemento más importante de la tierra es el agua. Los ecosistemas acuáticos están formados por animales, vegetación, flora y otros organismos que viven en el agua. Los ecosistemas acuáticos son tanto de agua dulce como de agua salada. Los de agua dulce son los lagos, arroyos, ríos, lagunas y los de agua salada son los océanos y mares.. Todos aquellos hábitats donde se aloja la vida y existe una simbiosis con el agua dulce o salada se considera un ecosistema acuático.

Se trata de aquellos ecosistemas donde los componentes vivos desarrollan todas sus actividades en el agua, ya sea salada o dulce. Al haberse adaptado a los ecosistemas acuáticos, han podido adquirir peculiaridades físicas muy relacionadas y han evolucionado de forma diferente a lo largo de los años.

Ecosistema marino

Las regiones marinas cubren aproximadamente tres cuartas partes de la superficie de la Tierra y comprenden los océanos, los arrecifes de coral y los estuarios. Las algas marinas proporcionan gran parte del suministro de oxígeno del mundo y absorben una enorme cantidad de dióxido de carbono atmosférico. La evaporación del agua del mar proporciona agua de lluvia para la tierra.

Los océanos, el mayor de todos los ecosistemas, son masas de agua muy grandes que dominan la superficie de la Tierra. Al igual que los estanques y los lagos, las regiones oceánicas están separadas en zonas distintas: intermareal, pelágica, abisal y bentónica. Las cuatro zonas tienen una gran diversidad de especies. Hay quien dice que el océano contiene la más rica diversidad de especies a pesar de que contiene menos especies que las que hay en tierra.

  Ecosistemas importantes de la india

Desde la izquierda: mejillones, gusanos y un cangrejo araña en una comunidad de filtración de hidrocarburos en el Golfo de México; un abanico de mar y un coral cerebro en el Santuario Marino Nacional de los Cayos de Florida; un banco de serviolas del Atlántico frente a Carolina del Norte.

La zona pelágica incluye las aguas más alejadas de la tierra, básicamente el océano abierto. La zona pelágica es generalmente fría, aunque es difícil dar un rango de temperatura general, ya que, al igual que los estanques y lagos, existe una estratificación térmica con una mezcla constante de corrientes oceánicas cálidas y frías. La flora de la zona pelágica incluye algas superficiales. La fauna incluye muchas especies de peces y algunos mamíferos, como ballenas y delfines. Muchos se alimentan del abundante plancton.

Ejemplos de recursos de agua salada

El Área del Patrimonio Mundial de los Trópicos Húmedos cuenta con una gran variedad de ecosistemas acuáticos: arroyos rápidos que fluyen desde las cimas de las montañas, ríos rápidos que caen en cascada a través de gargantas y cascadas, ríos costeros serpenteantes y humedales asociados, comunidades de manglares y estuarios. La mayoría son ecosistemas de agua dulce, pero las comunidades de manglares costeros y los sistemas de estuarios albergan ecosistemas tanto de agua dulce como de agua salada.

Pequeñas zonas del Área del Patrimonio Mundial pueden incluir también especies marinas en los sistemas de manglares y estuarios y mamíferos marinos como las tortugas que anidan en las dunas sobre la playa. El límite del Área llega hasta la marca de agua baja. Algunas especies de agua dulce, como el barramundi y la anguila, pasan parte de su ciclo vital en el medio marino. Estos valores acuáticos son compartidos con el Área del Patrimonio Mundial de la Gran Barrera de Arrecifes adyacente.

  Recursos tic ecosistemas

La biorregión está drenada por 13 grandes sistemas fluviales, la mayoría de los cuales desaguan hacia el este en la zona del Patrimonio Mundial de la Gran Barrera de Coral y están vinculados a los ecosistemas marinos de ésta. Hay 30 humedales de importancia nacional identificados en la biorregión de los Trópicos Húmedos. Los sistemas de agua dulce de los Trópicos Húmedos contienen una biodiversidad extremadamente rica. Por ejemplo, 80 de las 190 especies australianas de peces de agua dulce se encuentran en los trópicos húmedos. Los sistemas de agua dulce son el hábitat preferido de 30 especies de ranas, 16 de reptiles y 73 de aves.

Por Nerea Pico

[email protected], soy Nerea Pico. Te invito a leer mi blog, soy una apasionada de la naturaleza.